Con mis sentidos
embobados y mi cabeza descarrilada, poco a poco mis dedos se contagian del
hormigueo. Esos mismo brazos pesados abrazando la nada hasta encontrarse con
una cabeza danzarina en tu recuerdo. Aquella boca morada que se
El último eco
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El portazo, el eco de aquel golpe, las reverberaciones que la furia le
impusiera a aquel gesto aún no morían dentro del castillo vacío, seguirían
escuchánd...
Hace 2 días
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