-¿Cachaste esas dos minas que iban de la mano?
-No ¿cuáles? ¿esas de ahí? - Si, pero no iban de la mano, iban agarradas de la mano. Sujetas y amarradas contra lo que se les venía en contra, no se sentían aceptadas ni amadas por el mundo, iban contra él y aquella rebelión no era más liberadora que el miedo que sentían por debajo de sus tendones.-
-Igual raro ¿no?
El último eco
-
El portazo, el eco de aquel golpe, las reverberaciones que la furia le
impusiera a aquel gesto aún no morían dentro del castillo vacío, seguirían
escuchánd...
Hace 2 días