¿De quién es esa taza?
-¿Aquella servida con odio, tibia de amor y dulce como recuerdo tus labios?
Es tuya. La mía yace vacía.
El último eco
-
El portazo, el eco de aquel golpe, las reverberaciones que la furia le
impusiera a aquel gesto aún no morían dentro del castillo vacío, seguirían
escuchánd...
Hace 2 días
1 comentario:
Ahora ya no sé si quería un poco de té o un golpe de la vida.
Sabrosos ambos.
Saludos
J.
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