Dicen que no hay pecado en intentar, en ser insistente, agotar los inviernos y quemar los veranos en pro de los resultados.
Sé que hay limites de todo tipo, murallas e incluso líneas marcadas por dedos familiares.
Conozco los atajos, sus trampas y las pequeñas esquinas huecas donde se esconden los toros.
Y de toda la gente que escapa victoriosa, de ninguno sé su historia postuma.
¡A eso le tengo miedo! a llenar el vacío de tus ojos, a llorar sobre una boca abierta, dejarme caer entre tus extensiones perfumadas... a vacíar el mar que me llena.
El que camina junto al rayo
-
Los últimos ecos de los címbalos aún resonaban dentro del Gran Salón cuando
un ruido más fuerte, vibrante, con un poder que no podría venir de este
mundo, ...
Hace 5 días
1 comentario:
EL único límite que conozco soy yo mismo.
Saludos
Publicar un comentario