Hay algo enfermo que despierta en mi, algo obsceno y obsecivo que correé hasta el ultimo gramo de la escaza razón que se mantiene como sarro alrededor de mi materia gris.
Hay un pensamiento parasitario que sobrevive a base de momentos, fotos y recuerdos vagos, sin derecho a ser mios y sin enmbargo me engaña para creerlo, añorarlo y necesitarlo cada vez que la ocasión lo amerita.
La cura esta, la solución la sé. ¿Pero es mi deseo el que esta cosa encuentre abrupto final o es mi ancla a una catartica existencia? La demencia no suele ser tan comoda, la locura no huele tan bien y la desesperación no puede ser tan hermosa.
Llegará el día que tendré que decidir, espero que ese día no sea el ayer que sigo viviendo.
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Despierto en una cama que no es la mía, estoy en la habitación en la que
duermo cuando mi madre me trae a visitar a mis tíos durante el verano.
Escucho rui...
Hace 1 semana
1 comentario:
Qué grandioso es internet que me haya redireccionado a leer esto. Un placer el aterrizar x aqui.
Saludos.
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