Acercose cascos de caballera armadura, al borde inmortal marcado en abismo para busqueda desgastante de quien fuese alguna vez hidalgo de espada, hoy rota por brazo hasta tobillo.
A posada perdiese vista, escondida en finas líneas delante de estrechos cuan largo berbecho erase la barba del postumo heroe.
¡Conoce lo que viene o lo que se devuelve! ¡Hereje destino de quien ingenuo crece! Muriendose entre dientes al grito dio estocada ¿o la estocada le dio al grito la muerte que aguardaba?
Aceptar
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Despierto en una cama que no es la mía, estoy en la habitación en la que
duermo cuando mi madre me trae a visitar a mis tíos durante el verano.
Escucho rui...
Hace 1 semana