Aquellos ojos
que me desvisten,
de una mirada
gélida y congelada,
robada e inmortal,
son del color del que
se visten mis miedos:
indefinida gama
de mi mente miope,
mi alma daltónica.
El último eco
-
El portazo, el eco de aquel golpe, las reverberaciones que la furia le
impusiera a aquel gesto aún no morían dentro del castillo vacío, seguirían
escuchánd...
Hace 2 días
1 comentario:
Los mejores colores son los que mal se distinguen. Mejor eso a quedarse ciego de amor.
Saludos
J.
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