Tristes pensamientos iluminan mi camino bajo el manto de la suave garúa. El frescor de la liviana humedad no hace contraste con mi pesado interior, calientes nubes verborreicas a punto de romper en trueno.
Un crujiente caracol se desliza por mi suela. Al girarme está la pared, al voltearme está la pared y la puerta al frente se mantiene tibia por la sombra de un portazo.
Aceptar
-
Despierto en una cama que no es la mía, estoy en la habitación en la que
duermo cuando mi madre me trae a visitar a mis tíos durante el verano.
Escucho rui...
Hace 1 semana
No hay comentarios:
Publicar un comentario