Salir con la esperanza que el aire se agolpe en mi garganta, que el sol queme mis parpados... cuando me de cuenta ya estare saltando sin esperar caer, volando sobre la ciudad mirando y buscando una cerveza que despierte mi mente. El mundo amarillo no es mi escondite solo la luz que ciega a mis enemigos, tapa sus oidos y me da la oportunidad de moler sus malditos dientes.
¡Bailemos todos, bailen conmigo! Cuando el día nos encuentre los acogeré en mis noches eternas.
El último eco
-
El portazo, el eco de aquel golpe, las reverberaciones que la furia le
impusiera a aquel gesto aún no morían dentro del castillo vacío, seguirían
escuchánd...
Hace 2 días
1 comentario:
Hay que bailar más, el mundo nos quita los mejores sitios, pero no por ello dejaremos de hacerlo.
Saludos y gracias por pasar
Publicar un comentario